Disco, plato presor, collarín de empuje y revisión del volante para Renault, Chevrolet, Kia, Mazda y más. Con elevadores hidráulicos accedemos a la caja de cambios para el reemplazo del kit completo — diagnóstico incluido y garantía en el servicio.
No solo cambiamos el disco — con elevadores hidráulicos accedemos al sistema completo de embrague y reemplazamos todos los componentes necesarios para evitar fallas prematuras.
El disco de embrague es la pieza que se desgasta con el uso — sus forros de fricción se van adelgazando con cada arrancada. El plato presor (o plato de presión) es el que lo comprime contra el volante. Cambiamos ambos juntos: instalar un disco nuevo sobre un plato gastado acorta la vida útil del clutch a la mitad.
El collarín activa el sistema cada vez que presionas el pedal. Es una pieza de contacto constante que se desgasta en paralelo al disco. Cambiarlo junto al kit evita que falle poco después del servicio y requiera desmontar la transmisión nuevamente — lo que duplicaría el costo.
El volante de inercia (o masa bimasas en algunos vehículos) es la superficie de contacto del disco. Si está rayado, deformado o con calor visible, debe rectificarse o cambiarse antes de instalar el nuevo kit. No lo hacemos opcional: un volante en mal estado arruina el clutch nuevo en poco tiempo.
En vehículos con embrague hidráulico, revisamos el cilindro maestro y el esclavo. Si hay fugas de líquido o el pedal no transmite bien la presión, los cambiamos en el mismo servicio para no volver a desmontar la transmisión. Te informamos el diagnóstico completo antes de proceder.
¿El clutch está patinando o el pedal está raro? Cotización gratis sin compromiso.
El embrague da señales claras antes de fallar completamente. No esperes a quedar varado.
Si el motor sube de revoluciones al soltar el embrague pero el carro no acelera proporcionalmente — especialmente en subidas o con carga — el disco está gastado y ya no transfiere bien la fuerza hacia la transmisión. Es la señal más clara de que el clutch necesita cambio.
Si el punto de embrague está muy arriba (casi sin presionar el pedal) o el pedal siente diferente al normal, puede ser el disco al límite, el sistema hidráulico fallando o el collarín desgastado. No ignores estos cambios en el comportamiento del pedal.
Un olor fuerte a material quemado al soltar el embrague, especialmente en pendientes, indica que los forros del disco están ardiendo por exceso de deslizamiento. El disco puede estar al límite o el punto de ajuste del embrague ya no es el correcto — hay que revisar antes de que se agrave.
Si cambiar las velocidades se siente más difícil, hay rechazos o un ruido raro al presionar el pedal de embrague, puede ser el collarín de empuje fallando. Un sonido de roce o vibración al presionar el pedal indica que el collarín ya está dañado y no tardará en fallar del todo.