Manchas de aceite en el piso, ruidos sin explicación o líquidos que bajan solos para Toyota, Ford, Hyundai, Renault y más. Con elevadores hidráulicos inspeccionamos toda la parte inferior del vehículo para localizar fugas — prueba de carretera incluida, cotización antes de cualquier intervención.
No adivinamos — con elevadores hidráulicos revisamos todos los sistemas del vehículo de forma sistemática para identificar el origen exacto de la fuga o el ruido.
Identificamos el punto exacto de la fuga: tapa de válvulas, empaquetadura de cárter, sellos de cigüeñal, tapa de distribución, junta de culata o mangueras de aceite. Con elevadores hidráulicos observamos la parte inferior del vehículo con el motor encendido para determinar si la fuga es estática o dinámica y qué componente debe intervenirse.
Revisamos mangueras, abrazaderas, radiador, bomba de agua, depósito y juntas del sistema de enfriamiento. Una fuga de refrigerante que no se detecta a tiempo puede causar sobrecalentamiento y daño de culata — el daño más costoso del motor. Hacemos la prueba de presión del circuito de enfriamiento si la fuga no es visible.
Clasificamos el ruido: ¿golpeteo o traqueteo? ¿al encender en frío o solo al acelerar? ¿constante o intermitente? ¿desde el motor, la suspensión o la carrocería? Cada respuesta acota el diagnóstico. Usamos el estetoscopio mecánico para localizar el origen exacto dentro del compartimiento del motor.
Hacemos una prueba de carretera para reproducir el ruido en las condiciones exactas en que el cliente lo escucha — a cierta velocidad, en curva, al frenar o al acelerar. Después levantamos el vehículo con elevadores hidráulicos y revisamos todos los puntos que podrían corresponder al síntoma descrito. Diagnóstico completo antes de cualquier cotización.
¿Tu vehículo tiene una fuga o un ruido sin explicación? Diagnóstico gratis antes de cotizar.
No todos los síntomas son iguales. Estos son los que indican que es momento de diagnosticar antes de que el problema crezca.
Si encuentras manchas oscuras (aceite), verdes o rosadas (refrigerante) o claras y aceitosas (dirección hidráulica) donde estacionas, el vehículo tiene una fuga activa. El color y la posición de la mancha nos dan información antes de la inspección con elevadores. No lo ignores — las fugas pequeñas se vuelven grandes.
Si tienes que agregar aceite o refrigerante frecuentemente sin ver manchas en el piso, puede ser una fuga interna (refrigerante o aceite mezclandose dentro del motor) o una fuga que solo ocurre cuando el motor está en temperatura y a presión. El diagnóstico identifica si la pérdida es interna o externa.
Un ruido nuevo, aunque sea leve, siempre tiene una causa. El golpeteo metálico suave al encender en frío puede ser hidráulicos de válvulas con aceite degradado. El ruido de cascabel al acelerar puede ser la cadena de distribución. Un ruido sordo constante puede ser un rodamiento. No esperes a que el ruido se vuelva insoportable.
Si hueles a aceite quemado desde el capó o el interior del vehículo, puede ser aceite cayendo sobre el múltiple de escape o sobre la culata caliente. Es una fuga activa que además representa un riesgo de incendio si el aceite cae sobre superficies muy calientes. Tráelo cuanto antes para la revisión.