Previene fallas costosas antes de que ocurran. Realizamos cambio de aceite, filtros, bujías y revisión de frenos, niveles y sistema eléctrico para Chevrolet, Renault, Mazda, Kia, Hyundai y más. Trabajamos con elevadores hidráulicos y equipos especializados — garantía real en cada servicio.
Un servicio completo que cubre los puntos críticos de tu vehículo para extender su vida útil y evitar fallas en la vía.
Aceite mineral cada 5.000 km o sintético cada 10.000 km. Incluye filtro de aceite, aire y combustible según el estado del vehículo. Usamos el grado de viscosidad que especifica el fabricante para cada motor.
Inspección de pastillas, discos y líquido de frenos. Con elevadores hidráulicos revisamos la parte inferior del vehículo para detectar fugas, desgaste de rótulas, terminales y amortiguadores. Te avisamos con datos concretos si algo requiere cambio — sin cobros innecesarios.
Revisión de refrigerante, dirección hidráulica, limpiaparabrisas y batería. Control de presión de llantas, estado de las bujías y sistema de encendido. Un check completo de los puntos críticos del motor.
Frecuencia recomendada
Cada 5.000 km con aceite mineral · Cada 10.000 km con sintético
¿Necesitas mantenimiento preventivo? Cotización gratis sin compromiso.
No siempre el carro avisa con una falla visible. Estas señales indican que es momento de hacer el mantenimiento preventivo.
Si tu vehículo ya llegó a los 5.000 km con aceite mineral o a los 10.000 km con sintético, es el momento. No esperes a que el motor empiece a hacer ruidos por aceite degradado — el desgaste interno ya está ocurriendo.
El aceite se degrada también por tiempo, no solo por kilometraje. Si tienes más de 12 meses sin cambio de aceite, aunque no hayas hecho muchos kilómetros, el aceite ya perdió parte de sus propiedades lubricantes.
Si tu carro consume más gasolina de lo habitual, puede ser señal de filtros sucios, bujías desgastadas o aceite degradado que aumenta la fricción del motor. El mantenimiento preventivo resuelve estas causas directamente.
Pérdida leve de potencia, arranque más lento o el motor tarda más en alcanzar temperatura de operación son señales de que el mantenimiento lleva tiempo pendiente. Un servicio completo devuelve el desempeño correcto.