Alternador, batería, bobinas, sensores, módulos de encendido y sistemas de accesorios para todas las marcas. Diagnosticamos con escáner y pruebas eléctricas para identificar la causa exacta — sin cambiar componentes a ciegas.
Las fallas eléctricas pueden manifestarse de muchas formas. Usamos escáner avanzado y pruebas eléctricas específicas para encontrar la causa real antes de recomendar cualquier reparación.
Leemos los códigos de falla de todos los módulos del vehículo: motor, transmisión, ABS, airbag, climatización y sistemas de asistencia. Te explicamos qué significa cada código y qué implica antes de presupuestar cualquier reparación. El diagnóstico es el primer paso siempre.
Medimos el voltaje de la batería en reposo y bajo carga, y verificamos la carga del alternador en funcionamiento. Muchas baterías se descargan repetidamente porque el alternador no carga correctamente — diagnosticamos ambos antes de recomendar el reemplazo de uno u otro.
Revisión y reemplazo de bobinas de encendido, bujías, módulos de encendido y sensores relacionados: CKP (posición del cigüeñal), CMP (posición del árbol de levas) y TPS (posición del acelerador). Un sistema de encendido deficiente aumenta el consumo de combustible y puede dañar el catalizador.
Diagnóstico de sensores clave: sensor de oxígeno (O2), sensor de masa de aire (MAF), sensor de temperatura del motor (ECT), sensor de presión del riel de combustible y más. Verificamos el funcionamiento real del sensor antes de reemplazarlo — un sensor aparentemente dañado a veces tiene el problema en el cableado.
¿Luz de chequeo encendida o problemas eléctricos? Diagnóstico con escáner incluido.
Los problemas eléctricos tienen síntomas que no deben ignorarse — muchos afectan el rendimiento, el consumo y la seguridad del vehículo.
La luz de Check Engine, la luz de batería o cualquier icono del tablero que se enciende y no desaparece indica que el sistema de gestión detectó una falla. Lo diagnosticamos con escáner para leer el código exacto — no todas las luces significan lo mismo.
Si el motor gira lento, hace click o directamente no arranca, puede ser la batería descargada, el alternador que dejó de cargar o el motor de arranque. Medimos y diagnosticamos para no cambiar componentes innecesarios.
Un motor inestable en ralentí suele tener un problema en el sistema de encendido (bobina o bujía defectuosa), en sensores de gestión del motor o en el sistema de inyección. El escáner muestra en qué cilindro falla y qué componente lo causa.
Vidrios eléctricos atascados, seguros que no responden, luces que parpadean o el aire acondicionado que deja de enfriar pueden tener origen en un fusible quemado, un relay dañado o un cableado con falla. Lo revisamos sistemáticamente para encontrar la causa raíz.