Reparación de abolladuras con y sin pintura, pintura parcial o total y alineación de carrocería para todas las marcas. Evaluamos el daño, te explicamos qué requiere el vehículo y cotizamos sin compromiso antes de iniciar cualquier trabajo.
Trabajamos golpes, abolladuras, raspones y daños de carrocería con los materiales y el proceso correcto para cada tipo de daño — sin atajos que arruinen el acabado.
Cuando la pintura está intacta y el metal no se estiró en exceso, corregimos la abolladura desde adentro sin necesidad de pintar. Es más rápido, más económico y preserva la pintura original del fabricante. Evaluamos si aplica PDR antes de recomendar cualquier opción.
Para golpes que afectaron la pintura, raspones profundos o daños donde el metal necesita masilla y acabado, hacemos la reparación completa: latonería, aparejado, pintura base y pintura de acabado con el código exacto del color original del vehículo.
Pintamos por partes (puerta, capó, guardabarro, maletero) o el vehículo completo. Preparamos correctamente cada superficie para garantizar adherencia, igualamos el tono con el código de color del fabricante y aplicamos barniz de protección para durabilidad y brillo.
Tras accidentes que deformaron el chasis o los soportes estructurales, corregimos la geometría de la carrocería con banco de estiraje especializado. Una carrocería desalineada afecta el cierre de puertas, la distribución del peso y la seguridad pasiva del vehículo.
¿Tienes un golpe o raspón? Evaluamos el daño y cotizamos gratis.
Algunos daños son obvios, otros no tanto. Estos son los casos más comunes que atendemos en el taller.
Desde un roce en el parqueadero hasta un impacto más fuerte, evaluamos la extensión real del daño — visible y estructural — antes de cotizar. Muchos golpes superficiales se resuelven con PDR en pocas horas sin necesidad de pintar.
Rayones superficiales que solo afectan el barniz, raspones que llegaron a la pintura o daños que llegaron al metal tienen tratamientos distintos. Te decimos exactamente qué aplica y qué resultado esperar en cada caso.
El sol, la humedad y el tiempo degradan la pintura. Cuando la pintura pierde brillo, se pela o aparecen burbujas, es momento de repintar para proteger el metal de la corrosión. Pintamos por zonas o el vehículo completo según el estado.
Si una puerta quedó desalineada o el capó no encaja correctamente después de un impacto, puede haber deformación estructural. Lo evaluamos con banco de medición para determinar si es un ajuste simple o requiere corrección de chasis.